Abrir una cuenta en un banco suizo es un movimiento estratégico para empresarios, inversores y personas con un elevado patrimonio que buscan estabilidad financiera, privacidad y protección de sus activos. Sin embargo, cumplir las normas con tu banco suizo es fundamental, no sólo en el momento de abrir la cuenta, sino a lo largo de toda tu relación bancaria.
Comprender el marco normativo
Los bancos suizos están muy regulados y deben cumplir las normas internacionales sobre prevención del blanqueo de capitales (AML), lucha contra la financiación del terrorismo (CFT) y transparencia fiscal (CRS/FATCA). Cuando abras una cuenta en un banco suizo, tu banquero llevará a cabo una exhaustiva diligencia debida con arreglo a los procedimientos de Conozca a su Cliente (KYC).
Sé transparente desde el principio
Prepárate para proporcionar información detallada sobre tu identidad, fuente de fondos, antecedentes económicos y finalidad de la cuenta. Las respuestas incompletas o vagas pueden retrasar o impedir la aprobación de la cuenta. Prepárate con documentación: documentos de constitución de la empresa, declaraciones fiscales, contratos de inversión o justificantes de ingresos.
Mantén informado a tu banquero
Tu banquero suizo es tu socio, no sólo un guardián. Si tu situación financiera, estructura empresarial o residencia cambian, informa a tu banquero con prontitud. Los movimientos repentinos inexplicables o las transferencias al extranjero pueden hacer saltar las alarmas y desencadenar revisiones de cumplimiento o congelaciones de cuentas.















